El 1 de julio de 2026 venció el plazo de transposición de la Directiva (UE) 2024/1785, de 24 de abril, que modifica la Directiva 2010/75/UE de emisiones industriales —la DEI 2.0— y la Directiva 1999/31/CE de vertederos. En España, el Proyecto de Ley para la Prevención y el Control Integrados de la Contaminación Derivada de las Emisiones Industriales y de la Cría de Ganado pasó información pública entre el 17 de diciembre de 2025 y el 30 de enero de 2026, y sustituirá el texto refundido aprobado por el Real decreto legislativo 1/2016 y el Reglamento del Real decreto 815/2013. El MITECO trabaja en ello desde la Subdirección General para la Prevención de la Contaminación, pero la nueva ley aún no se ha aprobado.
Vale la pena leer la Directiva con calma, porque lo que cambia no es el trámite: es el contenido de la autorización. La AAI deja de ser una fotografía de lo que emites y pasa a ser un compromiso fechado sobre cómo dejarás de emitirlo. Para una dirección de planta, esto significa que la próxima revisión no se prepara con una carpeta, sino con un balance.
Seis comprobaciones antes de la próxima revisión
1. El sistema de gestión ambiental que pide la Directiva no es una ISO 14001 reetiquetada
Incluye el inventario de sustancias peligrosas presentes en el proceso, la evaluación del riesgo para la salud humana y el análisis de alternativas de sustitución. La referencia temporal que marca la Directiva para tenerlo implantado y auditado es el 1 de julio de 2027, con auditorías periódicas posteriores.
Comienza por el inventario: es la parte que más tiempo lleva y la que nadie tiene ordenada. Sustancias utilizadas, cantidades, alternativas disponibles en el mercado y justificación técnica de por qué no se sustituyen. Sin esto, el resto del sistema queda cojo.
2. Colócate dentro de la franja BAT-AEL, foco a foco
Estar «dentro del rango» del BREF aplicable ya no es una posición cómoda: el criterio se orienta hacia el extremo más estricto de la franja. Calcula, para cada foco, qué percentil ocupas hoy con tus datos de autocontrol.
Si estás en el tercio alto de la franja, lo que tienes delante es un proyecto de ingeniería, no una alegación. La revisión de los BREF de siderurgia y de fabricación de cemento, cal y óxido de magnesio comienza en 2026 — y marcará el listón para los próximos ciclos de revisión de AAI.
3. El plan de transformación es un documento técnico, no de comunicación
Para energía, metales, minerales y química la referencia es el 30 de junio de 2030; para el resto de actividades, la renovación del permiso. Un plan que aguanta lleva detrás un balance de energía y materia cerrado, alternativas datadas, CapEx estimado y el costo por tonelada evitada de cada medida.
Sin esto, es una declaración de intenciones. Y una declaración de intenciones no aguanta ni ante el órgano ambiental ni ante un banco en el momento de financiar la inversión.
4. Pasa de los consumos totales a los consumos específicos
Los niveles de comportamiento ambiental —agua, energía, materiales, residuos— ganan peso, y con carácter vinculante para los recursos. La cifra que te pedirán no es la anual de la factura: es el consumo por tonelada de producto, con serie y con la producción bien referenciada.
Quien no tiene la serie, no tiene el argumento. Y las series no se construyen cuando llega el requerimiento: se construyen con años de antelación. Aquí es donde convergen la AAI con lo que este agosto analizábamos sobre balance energético y submetering: el mismo rigor de medida sirve para ambas obligaciones.
5. Comprueba si has cambiado de régimen sin cambiar de proceso
El ámbito de aplicación se amplía a actividades que antes quedaban fuera:
- Fabricación de pilas y baterías por encima de 15.000 t/año
- Producción de hidrógeno por electrólisis por encima de 50 t/día
- Extracción de determinados minerales y metales industriales
- Explotaciones ganaderas intensivas de menor capacidad que hasta ahora
Una inversión aprobada en 2024 puede entrar hoy en la AAI. Y una empresa que hasta ahora no era operador IPPC puede descubrirse como tal sin haber cambiado nada de su proceso. Vale la pena revisar las instalaciones a lo largo de la cartera para anticipar cuáles requerirán autorización.
6. Trata los registros de autocontrol como prueba
La revisión refuerza el acceso a la información y a la justicia ambiental e introduce por primera vez el derecho a reclamar indemnización por daños a la salud derivados de incumplimientos. Los libros de registro, las calibraciones y la trazabilidad de la medida dejan de ser un archivo administrativo y pasan a ser tu defensa técnica.
Verifica la trazabilidad de toda la cadena de medida: quién toma la muestra, con qué equipo, cuándo se calibra, qué laboratorio analiza, cómo se documenta la incertidumbre. Un requerimiento futuro puede pedirlo todo con detalle.
Lo que hay detrás de todo esto
Ninguna de estas seis comprobaciones se resuelve con un formulario. Todas necesitan lo mismo: datos propios, bien medidos, en serie lo suficientemente larga, y alguien con criterio para interpretarlos y defenderlos ante la administración. Es exactamente el trabajo que hacemos desde hace 33 años, sin matriz y sin ningún producto que colocar: cuando te decimos que una alternativa no compensa, no tenemos nada que ganar.
La exigencia regulatoria no es un costo inevitable. Para quien la anticipa y la trabaja con rigor, acaba siendo una ventaja: lo que te pedirán dentro de cuatro años es lo que te conviene saber hoy de tu propia planta.
Cómo lo hacemos desde AUMA
Acompañamos a los operadores industriales en la preparación de las revisiones de AAI con un método que combina ingeniería ambiental y conocimiento regulatorio: diagnóstico de posición respecto a las BAT-AEL, cuantificación de datos y construcción de series, planes de transformación con calendario y CapEx defendible, y acompañamiento en la interlocución con la administración.
Si tienes una revisión de AAI en el horizonte, o quieres saber si las novedades de la DEI 2.0 afectan alguna de tus instalaciones, escríbenos. Una sesión de trabajo de dos horas suele ser suficiente para ver con claridad qué hay que preparar y cuándo.